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lavandina

lavandina  título, nota: un plan el género de las obsesiones se despliega en un mar clasifico, busco, repienso enumero un miedo nunca es igual a otro se superan se me cayó lavandina y clasifica como intento de suicido respirar es un arte que no manejo -no manejo porque siempre intenté controlar y controlar es destruir- también simplificar es destruir aunque otros dirían: reemplazar como si la vida fuera un clavo llamo, pienso, aquel miedo: respirar difícil dejar que el aire te atraviese como ser ventana del sentido no digo distinto: el verso ya está hecho cayó lavandina sobre mi piso negro.

noventa años - eleodoro lobos

Círculos de sal. Para proteger o maldecir había que derramar. Cocinar un hechizo desde la tradición. No se sabía ni se esperaba, en cada casa, una maldición. Todo empezó con nacer. Y necesitar más espacio.

deriva

fundar un mito ella estaba en punto reloj el barco la sacaba a pasear barata, prestada se cambiaba la pintura detrás del biombo el trato había sido ya, un apuro en el trato había mal tiempo el barco se tragaba la sal del río tenía a mal tratar el charco de por medio su opinión atragantada el biombo sin caramelo una conclusión que no sabe a nada... se da el maquillaje contra el piso... la cabeza el ruido a percusión las olas soplan la nuca pero el color no aparece.

sonsos teatro

atrocidades invariables dedicación, arlequines crítica de los movimientos de los otros movidas turbias frente a luces hondas varias sonidos estaba pensando en el tamaño de la mesa en agregarle patas a  las eme o a las mesas te atrofiaría esa payasa virtud fraccionada: hablar de otros la venus destapada aliarse es hacerse otro o el opa códigos, morsas silencios en agujeritos o golpes de cualquier cosa hacemos un lenguaje estufado carnicerías y en medio alfacostean es ser inútil de toda boca rocas la misma vida te golpea y yo que dije arropada en la misma queja el otro es imposible pero yo también me evado evado el camino atrapa y no enfría -INVADO EN SHOCK – un interés – DESPEINO – UNA TRAZA – DE AGUA EN LA BOCA- la gran manada conjunto vacío me notifico estoy gorda y borracha como siempre para mí vos te la cosés sola las ganas con hilo si sal despedida – si puedes- abotonada hago cartelitos breves en estas hileras – al pecho y santo

día de los muertos

la vida eso que no se nombra hoy día todos los muertos se reúnen en ronda y pululan recuerdan sus cuerpos evaporados los poros respiraron este  aire hoy noviembre dos se respira este kaddish una oración sostenida en el recuerdo los recuerdos son la historia del cambio, llegada al espíritu, soplo al acierto del barro hoy los vivos de ayer duermen en un rezo en segundos las ánimas responden al sentido verso resta in pace -porque el dominio del espíritu es algún señor o señora que puso a disposición y a descomposición los muertos/los vivos- en ronda surgen nombres los muertos que los vivos recuerdan los recuerdos que los vivos llevan a veces en la cabeza o en los hombros livianos los espíritus tienen frases de aliento son abuelas que cocinaron el sueño en nuestras vigilias y acunaron paciencias nocturnas ayer hoy día dos de noviembre la muerte se abre paso en el aire hace umbral, se abre, el cielo según  ((

Aquiles

Aquiles I los números de página lo hacen las hormigas desempleadas y yo de tanto enumerar con la lengua afuera me meto el destino en el bolsillo y las vidas favoritas que menciono porque alguien me recuerda yo no sé, musa si calladita hacer que vengas y convengas con mi parte que te reclama oh, musa, canta la loquera de Aquiles de tanto en tanto los casos supuran unas verdades entre dientes, entre lenguas y se opina yo musa, sin aseverar la alegría me fluye en las pestañas así de sola la impresión que no quisiera pero sí sé yo sé de mi carreta y la cólera el cinturón puesto y mal abrochado la seguridad la da   estar elástico no pretendo tender a la reminiscencia de un colgado desfasaje de pasado volver no es mi vocación, sin embargo tengo un bagaje pasado de valijas y la y la… explico tantas cosas que de decir ni mú pongo la carne al asador ya un poco quemada. II ocurre al otro lado de la vida, aquí les c

tres poemas

la influencia viniendo de la calma la tranquilidad asediaba el ya vengo ya asediada por un acto escolar y las historias clínicas voy sabía que no temía memoria para recordar que estuve equivocada o perdiendo traiciones recordar es cabalgar con caballo sin estar entrenado en las desgracias el barro yo me movía para hundirme en vidas más frescas el terreno despabilado atragantada de reproches ruido permiso escucho sentada con una calma prestada debajo de una manta un cantito de piedades me consuela el porvenir la sonada maravilla de un insulto o un encargo la salud me hace huelga pero las manos menos que frías envuelven unas ideas para llevárselas a las palabras indistinguibles no distinguidas por los trazos de una muerte que no viene porque no está invitada cuando un gato tose el otro mira escucha la verdad es que sucede ruidosa mi meca es una mente quieta pero apresurada en pocos fragmen